Sunday, 21 April 2013

No pudo haber terminado de otra manera.

Querida Cata,

Probablemente estés leyendo esto 25 o 30 años después de está publicación, merodeando en este blog para recordar esa sabrosa adolescencia con melancolía porque tenes como 50 pirulos y estás hecha una loba ermitaña que escribe ahora libros de autoayuda para quienes no usaron el bidet
de manera correcta durante su niñez.

Te escribo, Cata, porque ayer fue una de esas noches que capaz recordas (o tal vez no, porque te debe estar pegando el aleman de costado) pero te lo escribo por las moscas.
Solo te diré palabras clave a ver si alguna neurona sigue funcionando luego de tantos golpes que recibiste gracias al supuesto tratamiento contra lupus que te recomendó House.
¿Qué pasa si te digo...
Yo te quiero con limón y sal.
Arena. Mucha.
Partes de negro.
Ukelele.
Braketz rotos.
Trivial polonio y su mafia.
Caídas.
Faltan dos cuadras!
Que bien.
Pochoclo.
Inventos raros contra embriagamiento/embriagacion.
Fito.
Arena. ¿Dije arena?
Arena.
Aspiradora.
Panda resaca.
Ducha.
Revivir.

Espero que este juego psicológico te halla ayudado a resolver el enigma de esa noche, se que es difícil teniendo a un aleman hablando a tu oído pero confío en mi que lo voy a resolver.
¿Te creció ya la panza? La cirrosis mata lentamente... Ups, eso te pasa dentro de cinco años.

Con el cariño de siempre, Cata.

No comments:

Post a Comment